miércoles, 4 de agosto de 2010

El injusto sistema para suministrar el Gas en Argentina. Garrafa vs. Gas Natural


No es noticia, que estamos pasando un invierno duro por estos días. Ola de frío polar le dicen. Los usuarios de las garrafas de gas en el país son casi 4 millones de personas, la gran mayoría de bajos o escasos recursos. Se calcula que el costo del Gas Natural es 5 veces más barato que el gas envasado. Una garrafa de 10 kilos cuesta $16 (en realidad debería costar por el subsidio estatal, pero en Pilar es dificil encontrarla por debajo de los $ 25)  mientras que su equivalente en gas natural (13 mts cúbicos) sólo cuesta $3. Y si se tiene en cuanta la capacidad calórica de ambos, se ha comprobado que calefaccionar un casa de 100 m2 a gas natural cuesta $ 40 por mes mientras que con garrafa $ 485. Es decir 12 veces más. Una barbaridad.  Y encima la sociedad subsidia a los usuarios de gas natural, y entre ellos a los que más tienen, cuando debería ser solo a la inversa. Esto hay que cambiarlo.
Leemos y damos a conocer un comunicado de "Consumidores Libres" (cuyo representante legal es el socialista Polino) que propone la eliminación del IVA a la garrafa social. A sabiendas de que no es una solución integral, tal vez apenas un paliativo, apoyamos la medida. Es el camino.

POLINO PROPUSO ELIMINAR EL IVA A LA GARRAFA SOCIAL
El representante legal de Consumidores Libres, diputado socialista (MC) Héctor Polino, reclamó hoy la eliminación del IVA (Impuesto al Valor Agregado) a la garrafa social.

"Es realmente un absurdo, dijo Polino, que por un lado el gobierno nacional subsidie el precio de la garrafa social, y por otro, le cobre el 10,5 por ciento del IVA a los sectores sociales más pobres, que son los destinatarios de esas garrafas".

"Además, agregó, el gobierno nacional destina 200 millones de pesos para que la garrafa de 10 kilos llegue al consumidor a 16 pesos, la de 12 kilos a 20 pesos y la de 15 kilos a 25 pesos. Pero esos valores solamente existen en la resolución de la Secretaría de Energía de la Nación, porque los usuarios las pagan a valores que en algunos casos duplican, triplican y hasta cuadruplican esos precios".

Según Polino el problema radica en que la Secretaría de Energía subsidia al productor, al fraccionador y al distribuidor, pero no al comerciante. En este último eslabón de la cadena es donde se producen las distorsiones de precios, porque el comerciante recibe la garrafa de 10 kilos a 15 pesos, la de 12 kilos a 18 pesos, y la de 15 kilos a 22,50 pesos. Por otra parte, hay una diversificación en los controles. Mientras a los productores, fraccionadotes y distribuidores los controla el ENARGAS, a los comerciantes y estaciones de servicio los controla la Secretaría de Comercio Interior.

"El complejo diseño del sistema ideado, facilita la especulación y los sobreprecios", afirmó el ex diputado Héctor Polino.
PRENSA / 28 de Julio de 2010

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