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lunes, 13 de diciembre de 2010

DEMOCRACIA y DERECHOS HUMANOS.

10 de Diciembre: Día Internacional de los Derechos Humanos
Una reflexión acerca de la Democracia y los Derechos Humanos.
 El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. En otro 10 de diciembre, pero de 1983, nuestro país volvió a la Democracia, asumió el Dr. Raúl R. Alfonsín luego de esa noche cruel y sangrienta que fue la última dictadura militar. La asociación entre ambos conceptos, “derechos humanos” y “democracia”, no es casual ni vana. 

Los “Derechos Humanos” como concepción ha sido una construcción social, política e histórica, ganada por y para la humanidad, que ha generado en los pueblos la conciencia de la universalización de los derechos esenciales que las personas poseemos y merecemos por el solo hecho de existir.

No obstante, para que esa trascendente concepción no quede en una simple y loable declaración de principios, existen determinadas condiciones necesarias para concretar positivamente –en un desarrollo evolutivo por supuesto- la defensa, protección y tutela efectiva de los derechos humanos. Y el régimen político imperante en las sociedades cumple un rol fundamental al respecto. Hablamos entonces de un Estado de derecho democrático.

Los valores de libertad y respeto por los derechos humanos, y el principio de celebrar elecciones periódicas y libres mediante el sufragio universal son elementos esenciales de la democracia. A su vez, la democracia proporciona el medio natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos.

Para asegurar la concreción de estos derechos, el régimen democrático (el pueblo) debe ejercer efectivamente el control y limitación del poder político elegido. El poder estatal, los gobernantes, deberán regirse por el principio de legalidad, sus actos –como los de cualquier ciudadano- deberán someterse a la ley y a la Constitución. El poder para el pueblo, y el control constitucional de los actos del poder, son la garantía para la defensa de los derechos humanos.

En nuestro país, a partir de la reforma constitucional de 1994, el Pacto de San José de Costa Rica, que obliga a los Estados nacionales a proteger los derechos humanos, tiene jerarquía constitucional, en un pie de igualdad con la Carta Magna, y eso es algo positivo. Pero al mismo tiempo, obliga a los gobiernos a sumar los mayores esfuerzos para cumplir este mandato constitucional, moral y democrático. Y ahí es en donde tenemos asignaturas pendientes.

Hoy celebramos 27 años de democracia y no es poco. Tenemos por qué festejar, pero también amerita una reflexión para el camino por recorrer.

En materia de derechos humanos, hemos juzgado a responsables por delitos de lesa humanidad, y continuamos en esa lucha. Lo valoramos. Nunca más una dictadura que sojuzgue a la mayoría de la sociedad, que imponga el terror, la tortura y la muerte, en beneficio de unos pocos. La sociedad tiene plena comprensión y conciencia de ello.

Mas también, creemos que la lucha por los derechos humanos, es una lucha de todos los días. Una pelea que debemos seguir dando ahora, por el presente, y por el futuro de nuestros hijos.

Hoy, defender los derechos humanos también es luchar por una sociedad más justa, con una mayor desarrollo económico y social, con mayor igualdad y menor pobreza, por que solo así lograremos concretar el derecho humano a gozar de un nivel de vida adecuado que asegure a la familia, la salud, el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica indispensable.

Hoy, defender los derechos humanos implica tener una política de de Estado que combinada con la inclusión social, brinde efectiva seguridad a los habitantes. Eso también es pelear por el derecho a la vida y la integridad física.

Hoy, defender los derechos humanos, es decirle NO definitivamente a la trata de personas, a la esclavitud y al trabajo infantil, prácticas que lamentablemente siguen vigentes en nuestro país en connivencia con las autoridades estatales. Como nos dice la aberrante muerte del pequeño Ezequiel Ferreyra, quien se llevó consigo el título de niño esclavo, trabajando en las granjas de la empresa Nuestra Huella, en la localidad de Pilar, en frente de nuestras propias narices y frente al silencio de todos.

Hoy, defender los derechos humanos, es propiciar una política educativa, inclusiva, que tienda a barrer la importante brecha existente entre los sectores que más tienen con los más empobrecidos. (en esta semana pudimos leer en los diarios el descenso de nuestro nivel educativo en la última década, a nivel regional, según un estudio del programa PISA, de la Organización para la Coorperación y el Desarrollo Económicos –OCDE-).

Hoy, defender los derechos humanos, es efectivamente dar trabajo, y generar una cultura para ello, en detrimento de prácticas “clientelares” que no reconocen la dignidad del ser humano. Porque, el trabajo y el salario digno es fundamental para el desarrollo humano.

Hoy, defender los derechos humanos, es también luchar por la libre asociación y sindicalización de los trabajadores, independiente del poder político para defender libremente la dignidad de sus ingresos y sus trabajos. Dignidad que le costó la vida al joven Mariano Ferreyra, al que sus propios representantes sindicales han pasado por alto en el calor de una disputa electoral vergonzante.

Hoy, defender los derechos humanos, es combatir el alto grado de precarización laboral, el empleo en “negro” que abarca casi la mitad de los trabajadores argentinos, porque trabajo en negro significa salarios y condiciones sociales de miseria.

Hoy, defender los derechos humanos, es asegurar efectivamente los derechos de la seguridad social para “todos” los argentinos, por eso ampliar y universalizar realmente el ingreso para la niñez es una prioridad, y garantizar el 82 % móvil al menos del salario mínimo y vital para nuestros jubilados, es un derecho.

Desde el Partido Socialista de Pilar, creemos que una política de derechos humanos, además de buscar la memoria, verdad, y Justicia por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura, debe promover activamente la concreción de esos derechos esenciales en Democracia.

Democracia y Derechos Humanos, deberían ser las dos caras de una misma moneda, en mano de todos los argentinos. Por ello, debemos trabajar para lograr una sociedad con mayor desarrollo humano, más justa e igualitaria. Con participación, solidaridad y transparencia. En eso estamos.

Gustavo Madeira, PS Pilar.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Encuentro de estadistas. Binner y el español Felipe González



Que el ex primer ministro Socialista de España (1982-1996) ha sido y es uno de los más importantes estadístas mundiales de los últimos 30 años no hay duda alguna, independiente de lo que pensemos sobre sus ideas. Protagonista de la increíble recuperación de la España democrática post-franquista, y actor fundamental en Europa en las relaciones internacionales luego de la caída del muro de Berlín, y la disolución de la URSS y de todo el bloque comunista del este.

Representantes del socialismo pilarense estuvimos en el encuentro del día de ayer, entre González y Hermes Binner, el gobernador de Santa Fe. Una exposición del estadista español muy rica, y para reflexionar, de cara a la posibilidad que creemos necesaria -y muy probable- de gobernar el país a partir del año que viene, a la cabeza de un Frente Progresista Nacional. Fue un baño de realismo, de lo que significa gobernar en una economía de "mercado" con un mundo globalizado en extremo, pero también una inyección de optimismo. Es posible y están dadas las condiciones propias e internacionales, como para hacer un gobierno en serio productivo, inclusivo, y democrático. Tal como ya lo está demostrando Hermes Binner en Santa Fe.

La crónica:
El gobernador Hermes Binner, participó ayer en la ciudad de Rosario, de la disertación del ex primer ministro del Gobierno de España, Felipe González, que se desarrolló en el marco de las actividades previstas en el ciclo “2010. Bicentenario de la Revolución de Mayo”, organizado por el gobierno provincial y el municipio.
La conferencia, denominada “Crisis y futuro en Latinoamérica”, se desarrolló en el teatro El Círculo y en la oportunidad, el gobernador dio la bienvenida al dirigente español y entregó el decreto de “Visitante Distinguido” a una persona que, según dijo, ayudó a construir en la Argentina “una propuesta de crecimiento social, económico y político vinculada con la solidaridad, la participación, y la transparencia que siempre ha caracterizado al Partido Socialista”.
En su discurso, el mandatario provincial aseguró que el “reconocimiento” permanente que se realiza desde el gobierno provincial por lo “que hizo y está haciendo España por la Argentina es el punto de partida fundamental para el vínculo de estos dos países”.
Cuando comenzó a desandar el eje de su disertación, denominada “Crisis y futuro en Latinoamérica”, González destacó los alcances de los cambios tecnológicos de las últimas décadas, que por momentos tornaron “imprevisible” la posibilidad de reflexionar sobre el futuro.
“Hay que tener claro lo que se pretende como objetivo, pero también ser leal” a esa meta, y trabajar por “ una sociedad productiva, competitiva, con moral de trabajo, que sea capaz de redistribuir el ingreso; esos objetivos deben ser permanentes”. Sin embargo, el dirigente señaló que el mundo cambió y, por lo tanto, también “hacen falta nuevas ideas para incorporarse al siglo XXI”, dijo.
En otro tramo de su presentación, resaltó la importancia de contar con un Estado presente en la economía. “No es posible organizar la sociedad, ni tener proyectos nacionales sino hay una visión política, o una autoridad política que sea capaz de representar al pueblo”, señaló.
Finalmente, González aseguró que en la región latinoamericana hay una gran potencialidad, y llamó a “recuperar una economía productiva, con sentido social, capaz de redistribuir el ingreso, capaz de competir; tenemos que encontrar nuestro espacio de oportunidad en la recuperación de una economía productiva y competitiva”.
Felipe González, primer ministro de España entre 1982 y 1996, es embajador extraordinario y plenipotenciario para la Conmemoración del Bicentenario de la Independencia de las Repúblicas Iberoamericanas.
Su disertación se inscribió en el capítulo de los congresos internacionales, foros urbanos y ámbitos de debate planificados en el ciclo “2010. Bicentenario de la Revolución de Mayo”, en los que destacadas personalidades del pensamiento y la cultura de Iberoamérica contribuyen a reflexionar sobre la historia, el presente y el futuro, a través de una variada agenda de actividades.

Por Miguel Gamboa y Gustavo Madeira.